El FC Cartagena no pudo pasar del empate sin goles ante el Gimnàstic de Tarragona en su estreno liguero en el Estadio Cartagonova. Ante 5.300 espectadores, el conjunto dirigido por Íñigo Vélez dominó buena parte del encuentro, generó numerosas ocasiones y terminó con 24 remates, pero volvió a encontrarse con el problema de la falta de acierto.
Desde el pitido inicial, el Cartagena asumió el protagonismo. Los albinegros salieron decididos a buscar la portería rival y sometieron al Nàstic durante buena parte del primer periodo. Ibán Ribeiro, Ajenjo, Dacosta y Toni Villa dispusieron de oportunidades para adelantar al conjunto local, aunque ninguna de ellas terminó en el fondo de la red.
El dominio cartagenero continuó tras el descanso. Nada más comenzar la segunda mitad llegó una de las ocasiones más claras del partido. Nacho Martínez estrelló en el larguero un lanzamiento de falta, rozando el gol que tanto estaba buscando el equipo de Íñigo Vélez.
El Cartagena no bajó los brazos y siguió acumulando llegadas. En una buena combinación colectiva, Toni Villa encontró una nueva oportunidad, pero su disparo fue despejado por Gaizka Ayesa, uno de los grandes protagonistas del encuentro. Poco después, Dacosta también pudo romper la igualada, aunque nuevamente apareció el guardameta del Nàstic para evitar el tanto.
Los minutos finales mantuvieron la misma tónica: un Cartagena volcado sobre el área visitante y un Nàstic resistiendo las acometidas locales. Sin embargo, el gol se resistió hasta el final.
El 0-0 deja al Cartagena con un punto en su estreno ante su afición. Un resultado que sabe a poco después de un partido en el que los albinegros fueron superiores, generaron 24 remates y tuvieron varias ocasiones para llevarse la victoria. La asignatura pendiente queda clara: transformar el dominio y las oportunidades en goles.











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