Las conversaciones para cerrar el acuerdo venían desarrollándose desde hace semanas. Más allá de una mejora económica, el entrenador había solicitado una mayor participación en el diseño del proyecto deportivo. Su deseo era contar con voz y voto en la confección de la plantilla, además de poder incorporar a personas de su confianza al cuerpo técnico. La marcha de Jerónimo Barrales hacia el fútbol griego facilitó que esas peticiones pudieran ser atendidas.
El entendimiento entre ambas partes nunca estuvo en duda. Íñigo Vélez manifestó públicamente en varias ocasiones su predisposición a continuar en Cartagena, aunque prefirió esperar a que la entidad aclarara determinadas cuestiones relacionadas con la estructura y la estabilidad del proyecto. Una vez obtenidas las garantías necesarias, el técnico ha dado el visto bueno definitivo para seguir liderando al equipo.



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