Premio a la insistencia
No fue un partido sencillo. El Efesé tuvo que trabajarlo de principio a fin, dominando la posesión (58%) y llevando el peso del encuentro ante un rival bien ordenado que resistía cada acometida local.
Desde el inicio, el Cartagena mostró su intención de mandar. Movió el balón con criterio, buscó profundidad por bandas y generó las ocasiones más claras, pero el gol se resistía. La falta de acierto, una constante en las últimas jornadas, volvía a poner a prueba la paciencia de los de casa.
Un final de fe
La segunda mitad fue un monólogo albinegro. El equipo apretó, acumuló llegadas y encerró al Sanluqueño en su campo. El tiempo pasaba y la sensación de urgencia crecía en la grada.
Pero cuando el empate parecía inevitable, apareció el premio. En el minuto 89, un córner botado por Nacho Martínez encontró la cabeza de Chiki, que se elevó por encima de todos para enviar el balón al fondo de la red y hacer estallar al estadio.
Resistencia final
Quedaba todavía tiempo para sufrir. Seis minutos de añadido en los que el Sanluqueño buscó el empate a la desesperada. Sin embargo, el Cartagena supo gestionar la ventaja, manteniendo el control y cerrando el partido con oficio para asegurar tres puntos de oro.
El sueño sigue vivo
Más allá del resultado, la victoria tiene un valor emocional y clasificatorio enorme. El Cartagena rompe su mala racha, vuelve a saborear el triunfo y se mete de lleno en la pelea por el play off.
Con 43 puntos tras 30 jornadas, los albinegros se colocan a solo uno del Villarreal B, que marca la frontera de los puestos de promoción. El objetivo, que parecía tambalearse, vuelve a estar al alcance.
El Efesé no se rinde. Y cuando cree, compite… y gana.













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